Un 68% de microemprendimientos de la Región del Bío Bío son informales
Publicado en Diario Concepción el 5 de julio de 2020

Estudio de Fundación Sol dio cuenta de un alto grado de precariedad. Un 73% de ellas y un 46% de ellos no genera más que el salario mínimo.

Publicado en Diario Concepción el 5 de julio de 2020
Escrito por Javier Ochoa.

Un 68% de los microemprendimientos de la Región del Bío Bío son informales, marcados por la precariedad de ingresos, tratándose más en un esfuerzo de subsistencia que de escalamiento comercial.

Fue parte de los resultados del nuevo estudio de Fundación SOL, llamado “Emprendimiento y subsistencia: Radiografía a los microemprendimientos en Chile”, el cual profundiza sobre la situación de las microempresas con especial énfasis en el sector informal.

Pero la realidad de otras regiones es aún más aguda. En siete de ellas la informalidad supera el 74% del total de microemprendimientos. Se trata de Arica y Parinacota (84%) y La Araucanía (80,9%), donde 8 de cada 10 actividades comerciales son informales. Ñuble (77,5 %), Aysén (76,9%), Coquimbo (76,8%), Los Ríos (76,7%) y la Región Metropolitana (74,8%).

La investigación, realizada en base a la Sexta Encuesta de Microemprendimiento de 2019 (EME 6), se concentra en el sector de las microempresas, definidas como aquellas empresas de no más de 10 trabajadores/as o actividades por cuenta propia, cuyo límite de venta se sitúa hasta 2.400 UF anuales.

El estudio desmiente algunos supuestos habituales sobre los emprendimientos, como su impacto sobre la creación de empleo, considerando que sólo un 15% de las microempresas contrata más trabajadores.

Un 52,1 % de las empresas informales tiene 10 o más años, lo que da cuenta que no necesariamente las actividades informales son transitorias, determinando las condiciones de la actividad durante décadas.

Brecha de género

El investigador de Fundación SOL y autor del estudio, Benjamín Sáez, dijo que “los microemprendimientos liderados por mujeres presentan una mayor informalidad, llegando a un 75,3%, lo que equivale a más de 598 mil microempresas a nivel nacional. Situación de precariedad que se refuerza con jornadas de trabajo más extensas que los hombres debido a las labores no remuneradas”.

La realidad de las microempresas del sector informal, da cuenta de las precarias condiciones en que desarrollan su actividad. Prácticamente, 7 de cada 10 actividades informales se desarrollan el propio hogar (28,9%), en la vivienda del cliente (23%) o en la calle (17,8%). En los microemprendimientos formales esta cifra es inferior al 48%, desarrollando sus actividades mayormente en instalaciones fuera de la vivienda (41,1%).

Para la directora de Postgrados y Desarrollo Profesional de la USS, Karin Bravo, planteó que es relevante la existencia de más de 2 millones de emprendimientos que genera al menos la misma cifra en empleos, más todos aquellos puestos extras que el 15% de los emprendimientos genera como adicionales, según este estudio.

“Otro dato importante que se observa es la estabilidad en la participación del empleo de aquel grupo de personas ocupadas denominadas por cuenta propia, que desde el año 2010 mantienen una participación en torno al 18% a 20%. Si bien se porcentaje tiende a disminuir el 2020, esto se puede explicar por la disminución general de la actividad económica, que ha afectado muchos sectores, siendo uno de ellos el de los trabajadores por cuenta propia que, según los datos del INE para marzo-mayo de 2020, para la Región del Bío Bío significó una disminución del 35,4% respecto al mismo trimestre del año anterior”.

Si bien Bravo reconoció que el Estado ha hecho esfuerzos como Tu empresa en un día, que ha permitido la constitución formal de 550 mil empresas desde 2013, señala que se hace necesario dar un paso más.

“Para mejorar la formalización de las empresas, se requiere de procesos amigables, a bajo e idealmente nulo costo de ingreso, para que las empresas se incentiven a dejar la informalidad. Esta formalización debe ser un incentivo a que las empresas puedan acceder a beneficios, por ejemplo, de acceso a financiamiento o de tipo tributario”.

Diseño Andrés Oreña P. | Fuente: Fundación SOL

Diseño Andrés Oreña P. | Fuente: Fundación SOL