[ENTREVISTA] Marco Kremerman: «La crisis sanitaria afecta directamente a quienes están a punto de jubilarse»
Publicado en SindicatoCDF.cl el 23 de abril de 2020

Publicado en SindicatoCDF.cl el 23 de abril de 2020

Con 11.812 casos a la fecha (y contando, ya que las cifras que manejan las autoridades tienen al menos 24 horas de desfase y siendo realistas, lo más probable es que los contagiados en Chile sean muchos más que los que están oficialmente contabilizados) el Covid-19 o mejor conocido como Coronavirus ha hecho que las autoridades se movilicen y tomen medidas, varias de las cuales han sido ampliamente criticadas y han chocado unas con otras.

A continuación pasaremos a detallar el plan de medidas de contingencia del Gobierno contra el Covid-19.

Lo que todos los chilenos sabían, era que tarde o temprano el virus llegaría al país. Muchos especulaban con su llegada, con el sector que lo traería y cómo se desarrollaría la ahora pandemia en el país. Las autoridades por su parte, no se preocupaban:


Probablemente, una de las primeras medidas que las autoridades deberían haber tenido en cuenta era cerrar fronteras e intensificar drásticamente los controles sanitarios en los aeropuertos, puertos y fronteras terrestres, con el fin de controlar los contagios antes de que estos se esparcieran. Sin embargo nada de eso fue tomado en cuenta y los contagios han ido en aumento.

Lo lógico era comparar Chile y su tasa de contagios con el resto de los países que estaban pasando por lo mismo, sin embargo, la comparación con algunos países europeos era aún más desoladora, ya que las muertes en Italia y España siguen sin parar. Actualmente Estados Unidos es el país que lidera el listado de contagios con más de 887 mil infectados y cifras de fallecidos que llegan a más de 2.700 en solo 24 horas.

A día de hoy, el Gobierno insiste con volver a la «normalidad» en la que supuestamente se encontraba el país antes de esta crisis sanitaria, sin embargo, la reapertura de los malls, del comercio en general y la hipotética vuelta a clases el 27 de abril, son medidas que ad portas del peak de la crisis y del aumento de contagiados, vienen a contrarrestar las mínimas iniciativas que se han tomado en pos de la salud de la ciudadanía. Por tanto, es absurdo que el ministro de Salud afirme que se pronostica que en los meses de mayo y junio ocurriría el peak de contagios, mientras que desde la cartera de Educación se fija el 27 de este mes como la fecha de retorno a clases.

Estas contradicciones generan confusión y molestia en la ciudadanía, como lo fue la polémica de las mascarillas, las cuales en primera instancia NO se debían usar ya que el Minsal llamaba a la ciudadanía a no utilizarlas porque no servía de nada y era prácticamente irracional su uso, para semanas más tarde afirmar que quien no usara mascarillas en lugares públicos se arriesga a una multa que asciende a 2,5 millones de pesos e incluso (dada la baja dotación de mascarillas en el comercio, la cual es casi nula y el elevado costo de quienes acapararon los productos para revender) dicho ministerio elaboró un tutorial para enseñar a los ciudadanos cómo hacer una mascarilla casera:


Desde el Sindicato de CDF entrevistamos a Marco Kremerman de la Fundación Sol, para discutir acerca de las medidas que ha tomado -o debería tomar- este Gobierno frente al avance del Covid-19 en Chile y la crisis sanitaria, una nueva catástrofe que está siendo costeada por miles de trabajadores y trabajadoras.


¿Cuál es la situación actual de las AFP en Chile? En esa misma línea, ¿cuál es la situación actual de los fondos de los trabajadores y por qué hay casos de trabajadores que dicen que han sufrido pérdidas millonarias en sus fondos?

El sistema chileno de pensiones es un sistema que carece de seguridad social y solo es un sistema de cuentas individuales. Un mercado de cuentas privadas de ahorro obligatorio y por tanto en situaciones como la que estamos enfrentando donde hay una crisis sanitaria y económica las pensiones de las personas que están a punto de jubilarse y quienes están pensionados a través del retiro programado, cuando guardan su dinero en las AFP, están en peligro. El sistema de AFP, hasta hace un mes atrás manejaba un fondo aproximadamente de 195 mil millones de dólares, sin embargo a fines de marzo ese fondo disminuyó a 170 mil millones. Se trata de una caída en torno a los 25 mil millones de dólares solo en un mes, eso se traduce en que las personas que tienen sus ahorros, sus cuentas individuales, han visto cómo ha disminuido ese dinero en distintos porcentajes dependiendo de si lo tienen en fondos riesgosos como el fondo A o el fondo B o en fondos más conservadores como el D y el E. Por ejemplo, aquellas personas que tienen un ahorro de 30 millones de pesos y tienen su dinero en el fondo A, si revisan su cartola verán que su ahorro ha disminuido casi 5 millones de pesos porque el fondo A en marzo rentó 16,5 % negativo. Si una persona tiene su dinero en el fondo B, y tiene 30 millones ahorrados, ha visto como en su cartola aparecen poco más de 4 millones de pesos menos dado que el fondo B rentó 13,5 % negativo. Finalmente, por ejemplo, quienes tienen su dinero en el fondo E son las personas que menos han visto una pérdida en sus cuentas individuales en este período, sin embargo también registran una caída equivalente a 2,5 % si tuvieran 30 millones de ahorro, verían que ese ahorro disminuyó en un poco más de 760 mil pesos.

Respecto a la pregunta anterior, ¿se puede decir que debido a la crisis sanitaria los fondos se desplomaron? ¿Cuál es la explicación a la disminución en los fondos de los usuarios de las AFP y cómo afecta a las pensiones esta crisis sanitaria?

Esto explica por qué hay trabajadores que ven unas pérdidas millonarias en sus cuentas individuales, en estricto rigor, no es que ese dinero se ha perdido, sino que se espera que se recupere en el mediano y largo plazo dado que los fondos previsionales se ven en perspectiva, en plazos más largos. Sin embargo, hay una incertidumbre muy grande a nivel mundial porque al parecer esto no se trata de una clásica crisis cíclica del capitalismo, sino que estamos enfrentando en primer lugar una situación excepcional ante una crisis sanitaria que ha paralizado la economía del mundo, los trabajadores en su gran mayoría no están pudiendo llegar a trabajar, las empresas no están operando en distintos sectores productivos . Al mismo tiempo, hace muchos años se está gestando una crisis más bien estructural en el sistema histórico capitalista. Esto puede generar que la inversión en los fondos ahorrados por las personas no necesariamente se compensen en el mediano y largo plazo, por tanto en los próximos meses podría seguir bajando y eso explica por qué las personas ven que sus fondos han disminuido. Se trata de un sistema donde no existen garantías, no existen beneficios definidos como sí existen en la mayoría de los países del mundo que tienen reparto, que tienen seguridad social, donde no están discutiendo si las pensiones bajan o no porque esas pensiones están aseguradas por ley, sino que como el sistema chileno, está expuesto a los vaivenes de los mercados financieros las pensiones también dependen de aquello y eso es muy grave, por tanto, la crisis sanitaria afecta directamente a las personas que están a punto de jubilarse porque van a tener que postergar ese momento de jubilación lo cual contraviene todos los principios de la seguridad social y también afecta a las personas que están pensionadas y están en la modalidad del retiro programado porque probablemente en los próximos días se va a recalcular la tasa de interés que se aplica a esos retornos futuros y su pensión puede bajar.

¿Qué se debería hacer con las tasas de interés?

En relación a la tasa de interés, el Banco Central la ha bajado de manera considerable. Actualmente está en 0,5 % y por tanto hay muy poco margen para seguir bajándola, lo único que queda es llevarla a 0 y por tanto nos queda muy poca política monetaria. ¿Qué significa esto? Que esta tasa de política monetaria permite que el Banco Central le preste dinero a los bancos comerciales a una tasa tan baja como el 0,5 % anual. Vale decir, baja el costo del dinero en primera instancia para los bancos comerciales, el gran problema es que los bancos comerciales no traspasan esta disminución a la tasa de interés a las personas que necesitan préstamos de consumo, hipotecarios, a las mismas empresas pequeñas y ahí tenemos un problema de transmisión a las tasas de interés, para ponerlo como ejemplo, mientras los bancos comerciales reciben dinero del Banco Central, la tasa de interés de 0,5 % anual y también reciben inversiones de los fondos de los trabajadores de las AFP, casi 40 mil millones de dólares son invertidos en bancos a través de depósitos a plazo o bonos de deuda que emiten los bancos. Si alguien quiere depositar hoy día su dinero en el banco a través de un depósito a plazo, el banco no le está pagando más de 2 % al año, sin embargo, la inflación en los últimos 12 meses ha sido casi 3,5 %, es decir, las personas en términos reales, que depositan su dinero en el banco están perdiendo plata. Sin embargo, el banco, cuando le presta dinero a las personas que requieren un crédito de consumo cobra tasas de interés por sobre el 20 %. O las líneas de crédito, sobregiro, están por sobre el 25 %, es un negocio redondo.

¿Cuáles son las medidas de seguridad social que necesita tomar el Gobierno de Chile? ¿Existe alguna forma de proteger a los trabajadores entendiendo la crisis internacional que estamos viviendo?

Con urgencia el Gobierno necesita generar una política nacional de renta básica mensual para que los hogares chilenos puedan reproducirse en los próximos meses. La política del seguro de cesantía, que finalmente son los propios trabajadores que terminan financiándose si es que se suspende la relación laboral o si se les despide directamente o aquel bono que el Gobierno ha aprobado con la votación de los parlamentarios y que solamente significa un bono de 50 mil pesos por carga para las personas que reciben Subsidio Único Familiar, que es un porcentaje marginal, son trabajadores que no tienen contrato, menos de un 15 %, también deja en la indefensión a más de 3 millones de trabajadores que no tienen contrato y que dado que ellos ya ven suspendida sus posibilidades de llevar a cabo sus negocios, sus unidades productivas, van a estar en una situación muy desmedrada en los próximos meses. Es fundamental que el Gobierno establezca una ayuda universal para que los hogares chilenos puedan reproducirse y también suspenda el pago de cuentas básicas; luz, gas, agua, conectividad y que también se suspendan los pagos de deudas, sin tener que incurrir los hogares en pagos futuros de deudas con más intereses, porque los hogares después de esta crisis van a estar aún más endeudados y más precarizados que lo que estaban antes de la crisis.

Tras el anuncio del Gobierno, ¿es cierto que las empresas DEBEN dejar de pagar sueldos (a excepción de cotizaciones) o tienen la opción de hacerlo de todas maneras?

El Gobierno ha promulgado un proyecto de ley que se ha transformado en ley los últimos días, que efectivamente permite que las empresas puedan suspender las relaciones laborales con los trabajadores y que solo paguen las cotizaciones previsionales. De esa manera, los trabajadores en ese momento en que suspenden la relación laboral van a tener que financiar sus salarios con sus propios seguros de cesantía, cuyo primer pago va a ser el 70 % del salario pero en los siguientes pagos, ya va bajando al 55 % y 45 % y les va a impedir reproducirse, eso significa que muchas empresas al ver este beneficio, sobretodo empresas grandes, que podrían tener perfectamente espalda, se van a acoger perfectamente a este beneficio. Ya lo han hecho constructoras, cadenas de comida rápida como Starbucks, entre otras. Y eso va a ser muy grave para los trabajadores chilenos que van a quedar en la indefensión. Las empresas sí tienen otra opción, sí perfectamente pueden mantener el salario de los trabajadores, sobretodo las grandes empresas que tienen espaldas, que tienen alto nivel de utilidades, que tienen flujo de caja. Lo que sucede, es que más allá de dejar esto a la voluntad de cada empresa, esto debería generarse o aplicarse como una política de Estado, como lo han hecho otros países, impedir que en este período las empresas puedan despedir a sus trabajadores y trabajadoras. El Estado y las propias empresas tienen que hacerse cargo del salario de estos trabajadores. Para las empresas de menor tamaño será el Estado que a través de un subsidio financie directamente el salario de los trabajadores como lo están haciendo otros países y en el caso de las grandes empresas, salvo una situación que amerite efectivamente una posibilidad de quiebra van a tener que ser esa propias empresas que han ganado tanto en estas décadas, las que mantengan el salario de los trabajadores que son los que generan las riquezas en este país.-