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CAE 2018: Endeudar para Gobernar y Mercantilizar

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Educación

CAE 2018: Endeudar para Gobernar y Mercantilizar

La promesa del aumento del acceso a la Educación Superior, se cumplió ampliamente. El año 2005 (antes de que comience a operar el CAE), se registra una matrícula total de 663.679 alumnos, mientras el año 2017 se llega a 1.247.746 matriculados.

Sin embargo, el 70% de este aumento se concentra en sólo 20 instituciones que pertenecen a los siguientes grupos educacionales: i) Laureate International; ii) Santo Tomás; iii) INACAP y iv) Pontificia Universidad Católica. Adicionalmente, en este listado, se encuentran aquellas Universidades investigadas por lucro, tales como la Universidad San Sebastián, Autónoma, Central, del Desarrollo, entre otras.

Precisamente es en estas instituciones donde se concentra el 67,4% de los alumnos que acceden al CAE y 67,8% de los recursos que por esta vı́a ha recibido desde el año 2006 todo el sistema de Educación Superior chileno, lo que equivale a casi $3,2 billones (millones de millones). Sólo el Grupo Laureate International, ha recibido $836 mil millones a través del CAE.

Por otro lado, en este período, la matrícula de los establecimientos estatales sólo aumenta 23.358 alumnos y su participación en el total se reduce a sólo 15,6%, convirtiéndose en un apéndice del sistema de Educación Superior.

El total de recursos entregados por los Bancos entre 2006 y 2017, a través del CAE, a las instituciones de educación superior acreditadas donde se matriculan los alumnos beneficiados, es de $4,7 billones (millones de millones). Sólo tres bancos se han adjudicado el 90% de los créditos: Scotiabank, Estado, e Itaú-Corpbanca.

Para hacer este negocio aún más atractivo para la Banca, el Estado se comprometió originalmente a subsidiar a los bancos participantes, comprando cada año el 25% de los créditos entregados, con un sobreprecio del 6%. Sin embargo, entre 2006 y 2017, el Fisco ha recomprado un 52,2% de los créditos con un sobreprecio de 26,1% (4,3 veces más que lo que se requería originalmente), lo que equivale a casi $640 mil millones.

De esta forma, mientras en 2006 el CAE representaba el 2,4% del presupuesto de la partida de Educación Superior, hoy, a pesar de coexistir con la política de gratuidad de mercado, representa el 26,5% del presupuesto y el Fisco ha comprometido recursos por $549.630 millones para el 2018. El argumento de la escasez de recursos para a acudir a la Banca, claramente dejó de ser válido.

Si consideramos los distintos tipos de créditos otorgados por la Banca para financiar la educación superior, se puede observar que mientras en marzo de 2010 se registraban en torno a 270 mil jóvenes deudores, en diciembre de 2017 se registran 616 mil jóvenes en igual condición, llegando a un peak de 722 mil deudores en Septiembre (período donde históricamente se alcanza el mayor número de endeudados cada año). Además, el monto de la deuda total se ha triplicado. El CAE explica casi el 90% de la deuda total. En pocas palabras, en Chile, educarse y endeudarse son parte de la misma ecuación.

A diciembre de 2017, se registraban 376.811 personas pagando el CAE, ya sea en su calidad de desertores o egresados. En el caso de aquellos estudiantes que desertaron de sus carreras, el 73,6% se encuentran morosos. En el caso de los egresados que actualmente están pagando el CAE, se registra un 30,3% de morosidad, lo que equivale a 63.685 personas.