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“No es amor, es trabajo no pagado”: Fundación Sol analiza las labores de las mujeres en Chile

Entre otros datos, el estudio informa que, en promedio, las mujeres trabajan 41,25 horas en una semana tipo de lunes a domingo, en comparación a las 19,17 horas de trabajo realizadas por los hombres.

Publicado por Radio Universidad de Chile el 17 de enero, 2020

Este martes, Fundación Sol dio a conocer el estudio “No es amor, es trabajo no pagado: Un análisis del trabajo de las mujeres en el Chile actual”, de las investigadoras e investigadores Francisca Barriga, Gonzalo Durán, Benjamín Sáez y Andrea Sato.

La investigación explora en profundidad el trabajo de las mujeres, entendiendo esta labor como una actividad que va más allá del trabajo remunerado y considera los quehaceres del hogar y las labores de cuidado.

Entre las principales conclusiones, el estudio destaca que respecto del trabajo doméstico y de cuidados sin remuneración, en promedio, las mujeres trabajan 41,25 horas en una semana tipo, de lunes a domingo, en comparación a las 19,17 horas de trabajo realizadas por los hombres.

Además, se informa que las mujeres ocupadas trabajan, en promedio, 41 horas a la semana en tareas de trabajo no remunerado, lo que significa una jornada laboral más por semana, en comparación a las 19,9 horas de los hombres. Las mujeres desocupadas e inactivas trabajan 49,8 y 43,6 horas, respectivamente, en comparación con las 24,4 y 17,8 horas que usan los hombres.

“Esto comprueba una doble jornada femenina y una marcada división sexual del trabajo en un área productiva y reproductiva plenamente invisibilizada”, han afirmado desde Fundación Sol.

Además, se indica que la alta carga de trabajo se manifiesta también en segmentos etarios avanzados. Por ejemplo, las mujeres mayores de 66 años están trabajando no remuneradamente 34,4 horas semanales y los hombres, del mismo tramo etario, 19,7 horas.

“Las mujeres nos estamos haciendo cargo de toda una esfera no remunerizada”, señaló Francisca Barriga, economista e investigadora de Fundación Sol.

domestico

De esta forma, las mujeres tienen una mayor pobreza de tiempo que los hombres, es decir, menos horas para dedicar a sus actividades personales o a tiempo de ocio o descanso. Según ha señalado el estudio, para las personas ocupadas (mayores de 15 años) este índice presenta valores muy altos, con un 53 por ciento de mujeres en pobreza de tiempo y un 36 por ciento de hombres en esta categoría.

En tanto, en relación a la pobreza de tiempo para personas inactivas en el mercado laboral se observa que la pobreza de los hombres es prácticamente nula, sin embargo, las mujeres “inactivas” siguen presentando un alto nivel de pobreza de tiempo en el que 20 por ciento de ellas se encuentra por debajo de los estándares mínimos de uso de tiempo.

Sobre qué hacer ente panorama, Francisca Barriga dijo que, como Fundación Sol, “apostamos a poder, en una primera instancia, visibilizar todo este trabajo que no se está valorizando. Tenemos que sacarlo de la esfera privada y no solamente que exista una corresponsabilidad, sino que como sociedad en su conjunto podamos hacernos cargo de los cuidados, para que deje de existir una responsabilidad absoluta de las mujeres dentro de los hogares”.

“Tenemos que entender que los cuidados al final son parte de la producción mercantil, por lo tanto como sociedad tenemos que generar sistemas de cuidado públicos, no solamente dentro de los hogares”, añadió.

Mujeres en el trabajo remunerado

Respecto de las mujeres en el área laboral remunerada, el estudio presentado por Fundación Sol indica, entre otras cosas, que las mujeres ocupadas alcanzan un 42,4 por ciento del total de personas con un empleo remunerado y un 42,7 por ciento del total de la fuerza de trabajo, es decir, del total de personas activas (ocupadas y desocupadas).

Además se indica que del total de personas dedicadas al servicio doméstico, un 97,6 por ciento son mujeres, lo que se contrapone con la categoría empleador(a), donde solo alcanzan un 26,4 por ciento de representación, “datos que muestran la “feminización” o “masculinización” de ciertos tipos de empleo”.

Al respecto, Francisca Barriga, investigadora de Fundación Sol, señaló que “podemos ver que hay una poca inserción laboral, pero si incorporamos a las personas que se encuentran inactivas por quehaceres del hogar esa cifra de participación femenina pasaría de un 52,7 por ciento a un 68, 8 por ciento. Es decir, hay muchas mujeres inactivas que están participando activamente en la economía pero no se les reconoce como tal”.

Junto a ello se explica que del total de personas que se encuentran “inactivas” por tener que realizar quehaceres en el hogar, un 96,6 por ciento son mujeres y sólo un 3,4 por ciento hombres.

Por otra parte, sobre el dinero que perciben las mujeres por concepto de la ocupación principal, se puede observar que: 3 de cada 4 mujeres con trabajo remunerado obtienen menos de 550.000 pesos líquidos al mes y tan solo un 9,1 por ciento percibe más de 1 millón de pesos. De acuerdo a los datos, el 50 por ciento de las trabajadoras obtiene 343.234 pesos o menos.

Actualmente, el trabajo no remunerado, está sosteniendo muchos de los procesos reproductivos y productivos cotidianos, como ir al supermercado o cuidar y criar a quienes después van a estar disponibles como fuerza de trabajo. Entrevista en: https://t.co/vtNFCTjDIN pic.twitter.com/2d60a5MrmI

Jefas de hogar

Por otra parte, el estudio “No es amor, es trabajo no pagado: Un análisis del trabajo de las mujeres en el Chile actual”, informaque, de los 5.794.096 de hogares, el 42,4 por ciento delas jefaturas corresponde a mujeres.

En ellos, sólo un 55,4 por ciento de las jefas de hogar se encuentran ocupadas. Un 41,4 por ciento de las jefas de hogar están en inactividad, “lo que señala una alerta importante en relación a la capacidad de estos hogares para generar ingresos”.

 

Revise el estudio completo aquí.